Historia
Las Fabricas de Lyon

Establecimiento fundado por Don Juan Bautista Fabre, hombre nacido en la provincia de Tournoux en Francia.
El Nacido en Tournoux, Francia, el “Bon Dieu”, como era conocido, emigró de su país a México en busca de nuevas oportunidades. En el México de entonces se vivía la presidencia de Don. Porfirio Díaz, los aires de revolución se estaban gestando. Con la esperanza en su espíritu empezó a trabajar como empleado en una afamada tienda en la Cd. de México. Su determinación y voluntad lo impulsaron a buscar nuevos horizontes y fue así que fundó el establecimiento que desde entonces hasta nuestros días ha sido la tienda de artículos religiosos de más prestigio en el país. Evocando con nostalgia sus orígenes, nombró a la tienda como Las Fábricas de Lyon, ciudad cercana a su añorado pueblo natal y se estableció en la entonces llamada Calle de Plateros, hoy Madero, en donde aún se encuentra ubicada.
Un Camino de Éxito

A lo largo del tiempo hemos sido testigos del día a día de la Ciudad de México, observadores fieles a los acontecimientos culturales y sociales que cambiaron al país y que nos llevaron de la mano para constituir lo que hasta nuestros días sigue siendo la tienda de artículos religiosos mas exclusiva del país.
En 1926, las hostilidades entre la iglesia y el estado llegan a su punto de ruptura. El enfrentamiento pospuesto desde las Leyes de reforma lleva, en estos años de luchas intensas posrevolucionarias, a una de las rebeliones más controvertidas de la historia de México: el conflicto religioso llamado la Guerra Cristera que duraría 3 años hasta 1929. Durante este periodo, Las Fábricas de Lyon continuaron prestando sus servicios a la comunidad católica adaptándose a las condiciones y las necesidades de la época. La tienda aparecía cerrada, pero como muchos otros establecimientos y lugares de culto, se atendía en la “trastienda”. Vinieron años de estabilidad, crecimiento y prosperidad para el país, Las Fábricas de Lyon y para su fundador. Creó una familia numerosa al lado de su esposa Dña. María Cerecero procreando 13 hijos.
A la muerte del Bon Dieu el menor de sus hijos Huberto, finalmente tomó las riendas de la tienda. Siguiendo la herencia de su padre, Dn. Huberto se preocupó por mantener los estándares de servicio, calidad y variedad de productos que han caracterizado a Las Fábricas de Lyon. Don. Huberto seleccionaba los productos, tanto importados de Europa como los producidos por artesanos mexicanos, con el objeto de mantener e incrementar la tradición del establecimiento...Ser la mejor tienda de artículos religiosos de México y satisfacer tanto al clero y religiosos como a los laicos.
El gran acontecimiento de nuestra era moderna en el ámbito de la iglesia fue el Concilio Vaticano II, convocado en 1962 por S.S. El Papa Juan XXIII y seguido y clausurado en 1965 por S.S. El Papa Paulo VI. Se convocó con el fin principal de promover el desarrollo de la fe católica y lograr una renovación moral de la vida cristiana de los fieles. Se pretendió que fuera un “agiornamento”, es decir una puesta al día de la iglesia renovando en sí misma los elementos que necesitaren de ello y revisando el fondo y la forma de todas sus actividades. Proporcionó una apertura dialogante con el mundo moderno, incluso un nuevo lenguaje conciliatorio frente a problemáticas actuales y antiguas. Ha sido el Concilio más representativo de todos y el hecho más decisivo de la historia de la iglesia del siglo XX. La Liturgia cambió, la misa se dice en español y de frente a los feligreses, las mujeres dejan de usar velo; Las Fábricas de Lyon, nuevamente se enfrentó a los aires de transformación, se adaptó a los nuevos lineamientos y renovó una vez más los productos que ofrecía, pero siempre con el espíritu e ideal de Jean Baptiste Fabre, de ser la tienda de artículos religiosos de mayor prestigio.
La muerte sorprendió a Don Huberto en 1968 a la temprana edad de 52 años después de una larga y penosa enfermedad. El negocio pasó a manos de su viuda Dña. Antonieta P. de Fabre y sus 4 hijos; Lourdes, Huberto, Jorge y Luis. Desde muy chico Jorge acompañaba a su papá a trabajar y desde entonces surgió en él el amor y la pasión por mantener la tradición de la familia Fabre.
129 años brindando calidad, experiencia y servicio. . .

Las Fábricas de Lyon más de un siglo de ser parte de la vida de México 1894-2023.
Desde entonces hasta nuestros días, Jorge ha permanecido fiel a la tradición. Bajo su dirección, el nieto del fundador y su equipo de colaboradores aseguran la continuidad de este negocio que refleja un profundo sentimiento religioso. Este sentir se traduce en una infinidad de objetos realizados en varios estilos para satisfacer cualquier gusto, ya sea barroco, clásico o moderno tanto en orfebrería religiosa como en imaginería de pasta, tallas de madera, bronces.